Todos sabemos que el rock nació en Estados Unidos, todos sabemos que Inglaterra se encargó de tomar esta música y reinterpretarla según sus códigos, todos sabemos que el rock es la música que articula los sentimientos y emociones de este tiempo… pero ¿y por casa cómo andamos? Bueno, desde que Los Gatos se encargaron de traducir esta vibrante nueva música al castellano, el rock se convirtió, potencialmente, en un medio de expresión válido. Las primeras generaciones de artistas como Spinetta y Manal, sólo por mencionar dos, se apoderaron del rock y lo llenaron de significados, modismos, giros e imágenes locales y, de esta forma, lo transformaron en la forma de expresión más válida para dar cuenta de los tiempos que les tocaban vivir. Ha pasado un largo tiempo y todo ha cambiado. Quizás por la abundancia de información, quizás por el exceso de preocupación en las formas, quizás por la conciencia de los beneficios que genera el actual negocio del rock (no sólo mainstream; todos hemos visto bandas indies que están “descuidadamente” pendientes de cómo pegarla), pero hemos llegado a un punto en que muy pocas bandas conjugan calidad y ese intangible, ese no sé que que hace que algo sólo pueda ser y dar cuenta de un lugar y un tiempo determinado y no de otro. En fin, música que hable, música que conecte; no desde la preocupación por ser la banda del momento, con el sonido del momento, sino con el convencimiento de cantar sólo lo que se debe cantar.
Cada banda que ha liderado Mariano Esaín, más conocido como Manzanita, ha tenido algo que muy pocas bandas de la escena local han tenido últimamente, podríamos decir casi ninguna: han tomado el rock para hablar de una forma personal que sólo podría ser hecha por ellos mismos. Más allá que Manza se encargue de aclarar que de chico en su casa se escuchaba poco tango y sí jazz, la música de Menos Que Cero primero y la de Valle de Muñecas ahora, tienen aroma a Buenos Aires, tienen ese no sé que, que hace que sus canciones remitan inmediatamente a la ciudad y, si bien no es el 2x4, se acercan a la forma en que el tango dio cuenta de la ciudad. Eso no es poco; aunque al gran público, y al público indie también, pareciera no importarle. No importa, los que lo escuchamos y lo disfrutamos en el fondo sentimos lo que alguna vez cantó Luca Prodan “yo estoy al derecho, dado vuelta estás vos”. Problema de los otros, ellos se lo pierden. ¿Y qué se pierden en este caso? Se pierden el delicioso segundo disco de Valle de Muñecas. Se pierden reversiones de “Días de Suerte” (2005), se pierden cuatro canciones nuevas (una de ellas una de las mejores canciones del año, “Vamos al Cine”) y versiones de Violent Femmes, Neil Young y The Shadows, se pierden a una banda tocando, según Manza, “la acústica, la guitarra eléctrica muy limpita, con reverb y batería con escobillas, sin bombo…un formato muy chiquito”; en fin, se pierden un disco de esos que van creciendo con cada escucha, casi sin que nos demos cuenta.
“Folk”, nació como resultado de las restricciones para tocar impuestas por la tragedia de Cromagnón, pero cobró vida hasta transformarse en un proyecto que demuestra que, más allá de las formas, lo que realmente importa es el contenido. Limpiar las canciones de elementos de distracción y dejarlas expuestas a las esencias es un ejercicio peligroso. Claro, que si se cuenta con canciones como “Autosuficiente”, “Días de suerte” y “Mil formas de estrellarme”, lo más representativo del debut de la banda, eso no es problema; y si además se lo complementa con nuevas canciones como la mencionada “Vamos al Cine” o covers que simplemente festejan el placer de tocarlos, sin buscar posicionamientos o rescates kitsch, el resultado es más que recomendable. Como siempre, la producción corre por cuenta del propio Manza, que se encarga de acomodar sutiles arreglos de guitarras eléctricas de forma tal que no distraigan y no quiten la atención de las melodías (tan tangueras como adultas) y de sus palabras (sin ser un cantante dotado de una voz superior, Manza sabe que quiere decir y como decirlo y eso se deja oír en, por ejemplo, “El Precio de las Cosas” o “Autosuficiente”).
“Folk” es, lamentablemente, una de esas anomalías que cada tanto sorprenden el firmamento de la escena local al conjugar formas por demás encantadoras con contenidos personales y, sin proponérselo, tan de Buenos Aires. Es una lástima que cada proyecto de Manza vaya consiguiendo el merecido reconocimiento con un delay de tantos años (primero se rescató MQC, ahora en auge nü folk es el turno de Flopa Manza Minimal)…hágannos caso, no deje para mañana lo que puede disfrutar hoy… estos son días de suerte!
Lista de temas: 1. Autosuficiente / 2. Tormentas / 3. Después / 4. Vamos al cine / 5. Días de suerte / 6. I held her in my arms (Violent Femmes) / 7. Lookin’ for a love (Neil Young) / 8. Mil formas de estrellarme / 9. El precio de las cosas / 10. Apache (The Shadows)
Recomendados: “Vamos al Cine”, “Tormentas”, “Días de suerte” -Total de Tracks: 10 - Duración: 39' 46'' – Contacto: findefiesta@hotmail.com


