Alvy Singer Big Band - Volumen uno – Discos de Salón (10/2005)

Por Christine-Marie Andrieu (chrissy@arnet.com.ar)

Jano Seitun toca el bajo, contrabajo y violonchelo. Formó parte de la Orquesta Académica del teatro Colón y actualmente integra otras cinco orquestas. Sabiendo esto y que ahora adopta el nombre de Alvy Singer
-personaje de Woody Allen en “Annie Hall”- a la vez que cambia los instrumentos clásicos por una guitarra y un banjo para encabezar una Big Band, podemos asegurarnos de que nos espera algo especial.

Esta Big Band, cabe aclarar, está compuesta por diez músicos que acompañan a Alvy desde el piano, saxo alto, saxo soprano, clarinete, percusión, contrabajo, trombón, trompeta, guitarra y coros.

El conjunto hace su gran debut con “Volumen uno”, un disco que transporta a otro lugar y/o a otra época. Posiblemente a un salón de fiestas de los años ’50. Allí nos imaginamos a la numerosa familia que es la Big Band, todos de traje, tocando ante un público igualmente arreglado y coqueto, tal como lo ilustra la caricaturesca tapa del LP.

Los instrumentos confluyen de manera perfecta dando como resultado un sonido potente, impecable, uniforme pero a la vez diverso. Ocasionalmente trae reminiscencias de “Mollusk” de Ween. Su riqueza no es únicamente sonora sino también estilística: algunos temas dan la sensación de estar escuchando un tango y otros, un vals.

Animadas, divertidas, vivas y alegres. A tal punto son así las canciones del disco que casi inevitablemente surgen las ganas de acompañar a Alvy, sumándonos nosotros también a la Big Band ya sea cantando, silbando, aplaudiendo, haciendo chasquidos de dedos, balanceándonos en nuestras sillas o bailando sin vergüenza en el centro de la pista.

Hay partes donde Alvy susurra y otras donde habla más que cantar. Pero la mayoría del tiempo entona dulce y suavemente, su voz mezclándose con los instrumentos en total armonía. Las letras merecen una distinción especial. Con solo nombrarlas se puede resumir de qué tratan: de “estar in love with love” y gozar, de alguna extraña y hasta retorcida manera, del sufrimiento que genera el abandono del ser amado, ese “dolor tan sabroso como la miel”.

Es probable que estrofas como “Triste estoy tan / Que me como todo el pan / No convido ni un poquito / Y ya no bailo el can can” te harán sonreír por su simpleza, rima fácil, simpatía y puerilidad. Ídem con los juegos de palabras (“Soy un prendedor. Me prendo como una chispita y no me puedo apagar”). También hay frases en inglés como “Everything is wrong when I’m not with my love” que aluden al dramatismo exagerado y extremista que acompaña al dolor anteriormente mencionado. Las letras son de un enamorado (o un enamorado del amor) que toma su situación con mucho sentido del humor. Este reírse de sí mismo podría vincularse con el ritmo jubiloso de las canciones.

Sin embargo, hay temas donde dicho ritmo se desacelera y entonces la melancolía y los lamentos parecen tornarse reales. “Girasoles”, “Cambio anillo por bala”, y “Empezando a terminar” son ejemplos de esto. También lo es “La casa”, donde se habla de la típica y angustiante situación de que todo todo haga recordar a cierta persona que ya no está.

En fin, las múltiples características que distinguen a Alvy Singer Big Band de tantos de los grupos que solemos escuchar generan una gran expectativa. Y ellos logran cumplirla sin problemas.

“Volumen uno” fue grabado en Estudios El Uno. La mezcla y post-producción estuvo a cargo de Juan Stewart.

Temas: 1. Arranca 2. Girasoles 3. Que Duela 4. Honey honey 5. Cambio anillo por bala 6. Me da vueltas. 7. Ninfómana 8. Take it! 9. Empezando a terminar. 10. I hey chiu 11. La casa 12. Adios 13. Coda

Recomendamos: Honey honey - I hey chiu - Total de Tracks: 13 - Total de Tiempo: 41’56’’ - Se consigue en: Disqueria del País - Distribuye: Ultrapop - Contacto: info@alvysinger.com.ar