| Por
Christine-Marie Andrieu (chrissy@arnet.com.ar)
“Gepinto” es el primer LP de Gepe
(alias de Daniel Riveros, 23 años, chileno), baterista
de Taller Dejao, un prominente dúo de
la escena independiente de su país, y a partir de 2004,
cuando lanzó siete temas bajo el título de “5x5”
anticipándose a “Gepinto”, cantautor solista.
Definir la música de Gepe
como folk no sería incorrecto. Pero, a pesar de
las primeras impresiones que se perciben en el track inicial,
que exuda el género, quien espere una serie de canciones
campestres y jocosas con el ritmo marcado por bombos pronto verá
que está equivocado. La influencia y los elementos del
folk permanecen a lo largo del disco, pero se manifiestan
solo transversalmente, a través de la simpleza y modestia
de las melodías, los instrumentos y las letras.
Los temas de “Gepinto” son cortos (el más largo
dura 4 minutos) y, en muchos casos, la voz de Riveros está
acompañada por un solo instrumento (en “Vacaciones”
por la guitarra criolla; en “Estilo internacional”,
el piano). En otros casos, los instrumentos son dos, tres o cuarto,
pero siempre dando la sensación de que predomina uno por
sobre los demás. A pesar de esto, todos suenan de manera
nítida y bien diferenciada entre sí, generando un
sonido puro y limpio que se conjuga con la delicada voz de Gepe
y su sencilla pero íntima poesía.
Por momentos, el espíritu de la música popular toma
el control y se hace presente como un todo. Ni la pronunciación
verbal queda afuera: algunas letras y sílabas se ignoran,
otras palabras se fusionan. “Y si no tengo na’ que
sentir / Y si no tengo na’ que pensar / Pa’ que pierdo
el tiempo así / Si lo dicho ya dicho está”.
El mismo título de uno de los tracks, “Namás”
(por nada más) lo comprueba. En “Los trapenses”
se reproduce el canto de los pájaros, dando la sensación
de estar en la pradera. El acordeón de “El gran mal”,
donde además se oye por única vez una voz femenina,
genera un clima de pueblo al borde del agua.
Gepe tendrá
su dosis de folk, sí. Pero de ninguna manera se
limita a él. El elemento autóctono no es la única
fuerza actuante; también hay rasgos de pop, psicodelia,
experimentación e indie. Esto no extraña
viniendo de alguien que nombra entre sus influencias a Sonic
Youth, The Velvet Underground y Yo la tengo.
Dentro de la apacibilidad que sirve de denominador común
al disco hay una sutil transición. Mientras se avanza en
la escucha, cada vez va ganando más importancia el factor
de ensueño, de lo melancólico, la sensación
de lejanía. Éste se impone en la nostalgia nebulosa
de “Torremolinos”, donde a la voz se le agrega un
apenas perceptible efecto de eco. Continúa en “Vacaciones”
y llega a su máximo en el antepenúltimo track, “Nihilio”.
Finalmente, para quienes se pregunten por el significado de “Gepe”
y “Gepinto”, el artista explicó en un reportaje
a La Calaca (lacalaca.com.ar)
que “Gepe
es por una caja roja muy atractiva de insumos fotográficos
que tuve en algún momento. Y Gepinto porque fue la otra
opción que barajé entre Gepe
y Gepinto; es como la otra opción de la misma cosa... pero
de todas maneras elegí esos dos nombres para que tomaran
significado a través del tiempo”.
Músicos: Gepe (voz,
guitarra, teclado, metalófono, piano, percusión,
palmas), Pablo Flores (acordeón, bajo, percusión,
efectos de sonido), Sebastián Sampieri (charango y percusión).
Invitados: Javiera Mena (voz en "El
gran mal") y Dadalú (voz en "Namás").
Temas: 01. La enfermedad de los ojos /
02. Nunca mucho / 03. Multiplicación / 04. Sal / 05. Namás
/ 06. Los barcos / 07. Los trapenses 08. El gran mal / 09. Torremolinos
/ 10. Vacaciones / 11. Nihilo / 12. Estilo internacional / 13.
Guinea
Recomendamos: Torremolinos / Vacaciones
- Total de Tracks: 13 - Total de Tiempo: 39’55’’
– Distribuye: Indice Virgen (www.indicevirgen.com.ar)
- Se consigue en: Disqueria
del país – Contacto: www.quemasucabeza.com
/ gepe_@hoymail.com
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