| Por
Christine-Marie Andrieu (chrissy@arnet.com.ar)
El título del sexto disco de Victoria
Mil, “Estoy bien bien bien”, está
sacado de contexto. En el estribillo del primer corte, la frase
termina con la palabra “equivocado”, lo cual cambia
su sentido. Tanto por lo engañoso de su omisión
como por el carácter directo, simple y repetitivo del título,
éste sintetiza el contenido del disco.
Las canciones, que pueden describirse como pop psicodélico
y suave, son sencillas y contienen repeticiones tanto musicales
como líricas. En las melodías poco complejas se
evidencian beats constantes y sonidos psicodélico-fantásticos,
ecos en las voces y la omnipresencia de coros hipnóticos.
Predomina un ritmo de letargo físico y psíquico
dentro de un ambiente sedado.
A lo largo de los 12 temas hay una fuerte presencia de guitarra
y piano complementados con flauta. Los altibajos son escasos y
sutiles, los climas se prolongan y en ningún momento hay
nada que interrumpa ni perturbe. El ritmo se acelera apenas en
“Me miraste fijo” y “Me despierto feliz”.
Un elemento distintivo y llamativo de la banda es la voz de Miguel
Castro. Ésta, adormecida, rebosa de desinterés,
dejadez y desgano. Más que cantar, habla monótona
y apáticamente. Transmite la sensación de estar
planchado, y por momentos adopta un tono algo infantil. Se la
oye en todas las canciones salvo el track 11, “Ringtones
VM”.
Por otro lado, esta voz encaja con la parte musical, acentuando
sus efectos. La música y las voces se fundamentan entre
sí y guardan una relación de total coherencia.
También en las letras aparece este denominador común:
se trata de poesías breves, simples y reiterativas que
apelan al juego de palabras, la rima fácil (“El amor
que diste no recibiste/ y cuando me viste, dijiste: fuiste”,
“las hormigas se comen las migas”) y la enumeración
(“qué lindo es dormido/ qué lindo es despierto/
qué lindo que es vivo y muerto”).
En algunos casos el sentido es difuso, no se termina de entender
sobre qué o a quién están hablando. Sin embargo,
se puede afirmar que las letras describen situaciones y estados
de ánimo. Además se manifiestan a favor de la subjetividad
con enunciados contundentes como “Prefiero mi mentira a
tu verdad”.
Victoria Mil no ignora la realidad, pero la mira
desde la distancia, o a través de un filtro. Frases como
“Estoy cada vez más conmigo” refuerzan el sentimiento
general de un cuelgue ensimismado, que se transmite a la perfección.
Si ese estado es o no placentero, no queda claro; pero indudablemente
se absorbe y se aprovecha como punto de partida a la hora de generar
música.
Al terminar de escuchar el disco, sin embargo, uno se queda pensando:
“este estado... ¿es el mensaje o solo el contexto?
De ser el mensaje, ¿es genuino o es una crítica?
De ser el contexto... ¿habrá que mirar más
allá para develar el significado de fondo?”. Ganas
no faltarán.
Temas: 1. Bien equivocado / 02. El rock vive de mí / 03.
Por tus ojos / 04. Mi mentira / 05. En casa / 06. Se fue / 07.
Me miraste fijo/ 08. Dulce hastío/ 09. Andi/ 10. Ringtones
VM/ 11. Me despierto feliz/ 12. Ying Yang
Recomendamos: Mi mentira / Andi / Ringtones
VM - Total de Tracks: 12 - Total de Tiempo: 40’09”
- Se consigue en: Disqueria
del país - Distribuye: Pop Art - Contacto:
www.vmil.com.ar
Link relacionado: Entrevista
a Victoria Mi (junio 05, 2006)
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