Por
Lucas Garófalo (peinocanas@yahoo.com.ar)
para global-art.com - junio 05, 2006
"Estoy seguro de que para casi todas las radios que ahora nos pasan,
nosotros somos una banda nueva... Y me parece que a su vez en nuestra
música, nuestro estilo, o nuestro discurso, se nota que no somos
un grupo de chicos nuevos. Eso es lo que creo que está bueno.
A nosotros nunca nos interesó formar parte de esto, se dio naturalmente."
El que habla es Julián Della Paolera, guitarrista, voz
y alma de Victoria Mil junto a Miguel Castro desde
1996. O sea que "la banda nueva" tiene... ¡diez años!
Diez años, cuatro discos editados en sellos independientes (cinco,
si contamos el cd-r instrumental brillantemente titulado "No Cantes
Victoria") y muchos recitales para 100 personas ("Mucho tocar
los jueves a las 5 de la mañana", dice Miguel). Sin embargo,
el presente los encuentra con un contrato con Art Music (sub-sello de
Pop Art), rotando en radio y televisión y a punto de presentar
"Estoy Bien Bien Bien", su último disco, en La Trastienda.
¿Cómo es que de repente Victoria Mil
aparece en esta estructura de videos en MTV y nominaciones a premios
Gardel? Es cierto que su mayor difusión coincide con la edición
de su disco más pop y quizás menos experimental, pero
al revés de lo que sucede en la mayoría de los casos,
el hecho de hacer un disco en un punto más "accesible"
no tuvo como intención lograr un salto a la masividad, sino simplemente
llevar el sonido de la banda hacia otros horizontes. "Es algo que
se va dando", dice Miguel. "Tampoco creo que estemos haciendo
música tan diferente de la que hacíamos. Cuando estás
tocando hace tanto tiempo, y lo hacés porque tenés ganas,
al final se instala en la gente. Creo que es muy diferente de lo que
pasa con otros grupos que están por ahí dando vueltas,
que llevan gente y que son un pequeño producto de un pequeño
momento. Nosotros no somos eso. Somos un producto de nosotros mismos,
que estamos creando, y estamos en movimiento todo el tiempo". Julián
amplía: "En este disco fuimos para otro lugar naturalmente.
Cuando nosotros lo grabamos no teníamos nada de todo esto, no
es que esto nos estaba esperando, ni que nos apuraban para terminar
un tema porque lo pedían de la radio. No teníamos contrato,
no teníamos nada. El disco iba a sonar así por más
que lo editara Índice Virgen o cualquiera".
- ¿Les gusta lo que está pasando?
Miguel: Sí, claro, nos encanta. Nos encanta poder participar
de esta forma, y también nos da la posibilidad de empezar a hacer
shows más grandes, con otro tipo de puesta...
Julián: Además, poder girar, grabar discos y que esto
sea "tu actividad" es buenísimo, es lo que más
nos gusta hacer. Antes, si querías escuchar a Victoria
tenías que ir a buscar el disco. Ahora tenés la chance
de toparte con un tema en la radio, eso me parece que está bueno
también.
Miguel: Sí, es una linda sorpresa y es como que le estamos robando
minutos a… no sé...
Julián: A todo lo que ya está convenido, a todo lo que
es un convenio ¿entendés?
Están entusiasmados, Julián y Miguel. Saben que tienen
un pie adentro de algo nuevo y el otro dispuesto a dar el paso definitivo.
Todavía no saben exactamente con qué se van a encontrar
del otro lado, pero por el momento se dedican a disfrutarlo más
allá de la incertidumbre. "La verdad es que vamos todo el
tiempo medio como Narcóticos Anónimos: día a día.
Yo no escucho radio y tampoco me gusta prender la tele para ver si pasan
mi video, es como estar midiendo el rating. No sabemos muy bien qué
va a pasar, pero por ahora estamos en un re buen momento espiritual.
Venimos a ensayar entusiasmados, lo re disfrutamos", dice Julián,
para luego agregar "Nosotros hasta ahora lo único que hicimos
fue gastar tinta en firmar papeles. Nuestra vida cambió en el
sentido de que ahora el grupo es como una cosa más organizada,
pero no sé,, no tenemos ninguna casa en Costa de Marfil, ni nada".
"No tenemos un metro cuadrado nuestro", remata Miguel.
En definitiva, lo que cambió fue la vida del grupo y no la de
sus integrantes. Su intención sigue siendo la misma: tratar de
llevar a la banda cada vez más adelante, siempre por caminos
diferentes. Desde que La Nueva Flor dejó de
existir para convertirse en Victoria Abril (y posteriormente
en Victoria Mil), siempre dejaron el "trabajo
duro" de la edición y la distribución en manos de
otros (Besótico, DBN, Índice Virgen, etc.), justamente
para poder concentrarse en lo que realmente les importa: la música
como forma de expresión. Y a la hora de elegir sello, dice Julián,
"Dentro de lo que es lo independiente, estábamos con los
más armados. De hecho, fuimos cambiando de sello en sello para
ver quién nos daba un poquito más. Un poco más
de distribución, esas cosas. Ahora estamos en un “Sello”,
¿entendés? Hay gente trabajando, organizando". Hoy,
Art Music le ofrece a la banda (y no a sus integrantes), más
posibilidades que nunca. Y por eso están entusiasmados, y por
eso lo disfrutan. Por la banda.
- Hace poco leí una crítica de "Estoy Bien Bien
Bien" que cerraba diciendo: "La voz de Miguel Castro todavía
deja mucho que desear". ¿Creen que el público se
va a terminar acostumbrando a su propuesta?
Julián: Que pase eso para mí es buenísimo, creo
que en cierto punto es el sello del grupo. No hay que acostumbrarse
ni a la voz de Migue, ni a la mía, ni a los bajos, ni a los ritmos,
ni a nada. Si vos me decías a mí hace siete años
que íbamos a estar escuchando… no sé... que "Sacrificio",
de Pier, iba a ser un hit, yo no sé si me sonaba comercial, ¿me
entendés? ¿Qué es acostumbrarse? En ese punto,
hago la analogía con Babasónicos. Yo
vi mil shows de ellos, y hace unos años mucha gente los odiaba.
-
Bueno, pero Babasónicos de “Jessico”
para acá se hizo mucho más predecible...
Julián: No, en ese sentido nosotros podemos ir para cualquier
lado. Ahí, al que quiere… digamos… confiar en la
libertad, no lo vamos a defraudar. El disco anterior (“Este Cielo
de Estrellas Caerá”) lo hicimos Migue y yo, y creo que
es el más experimental que hicimos. Y ahora fuimos para otro
lado de manera natural.
Todo parece darse naturalmente en el universo de Victoria Mil:
la grabación de su disco más experimental seguido de uno
más pop que todos los anteriores, la salida del baterista Leonardo
Santos en "Este Cielo..." (transformando a la banda en un
dúo), y su retorno en "Estoy Bien Bien Bien", la participación
de Sebastián Velásquez como bajista invitado en un par
de temas en vivo, su incorporación definitiva a la banda…
Julián: Cuando entramos a grabar el disco anterior, Leo iba a
tocar. Después, justo cuando estábamos por empezar, nos
decía que él veía que nosotros teníamos
un entusiasmo por llevar el grupo a otro lado y él... como que
tiene su carrera de diseño, y cosas que hace porque realmente
las quiere hacer. No es que "tiene" que trabajar. Lo hace
porque quiere. Y ahí, como no tocaba, lo hicimos todo sin batería.
Al tiempo, después de varios shows, él ni nos había
visto tocar, y nos cruzábamos y nos decía "che, ¿cuándo
nos juntamos a tocar?", como algo re natural, de amigos...
Miguel: Lo que podemos decir es que nunca buscamos otro baterista.
Julián: Y después, Sebita. Oficialmente entró en
este disco, pero antes ya tocábamos.
Sebastián: Claro, incluso cuando tocaba de invitado, ya nos juntábamos
a ensayar todo, y capaz que después tocaba dos o tres temas.
Julián: ¿Ves? Eso también fue natural. Cuando incorporamos
el bajo, sonaba... sumaba de verdad, era como un "momento"
en el show. Nosotros lo que queremos siempre son cosas que aporten.
De hecho, en el grupo todos estamos tratando de ver en qué lugar
tenés que funcionar. O sea, yo ya sé, a mí me toca
tocar la guitarra, pero si en un tema no tiene que haber guitarra, no
hay.
Si no tiene que haber guitarra, no hay. En esa última frase,
así de simple, hay resumidas un montón de cosas. Por ejemplo,
que todas las decisiones se toman teniendo en cuenta el crecimiento
de la banda, y que si algo contribuye con el objetivo de "llevar
al grupo a otro lado", entonces es bienvenido. Sea eso un bajista,
o un contrato discográfico. Lo que importa es “que aporte”.
En este marco, podemos estar tranquilos. Cualquiera que piense que en
Art Music puedan terminar banalizando su propuesta para llegar a un
público masivo, no tiene ni los pies ni la cabeza puesta. Y es
perfecto.
Victoria Mil toca el viernes 9 de junio a las 21hs.
en La Trastienda, Balcarce 460. Entradas en venta La Trastienda (Balcarce
460) y Sonoridad Amarilla (Fitz Roy 1983) o por Ticketek al 5237-7200.
Integrantes:
Julián Della Paolera: guitarra y voz
Leonardo Santos: batería
Miguel Castro: voz y teclados
Sebastián Velázquez: bajo
Discografía:
Todos los días hago eso (1997)
Más Victoria Abril (1999)
Armas (2001)
No cantes Victoria (2002)
Este cielo de estrellas caerá (2003)
Estoy bien bien bien (2005)
Contacto:
www.vmil.com.ar
www.fotolog.com/vmil
|